Una de las estrellas más grandes conocidas, WOH G64, ha sufrido cambios desconcertantes, lo que ha provocado un debate entre los científicos sobre si está evolucionando hacia la destrucción o simplemente exhibiendo su naturaleza volátil. La estrella, situada en la Gran Nube de Magallanes a 160.000 años luz de distancia, tiene aproximadamente 1.500 veces el radio del Sol, lo que la convierte en un tema privilegiado para estudiar las etapas finales de la vida estelar masiva.
Observaciones iniciales: ¿un cambio dramático?
En 2013-2014, los astrónomos observaron una transformación significativa en WOH G64. La estrella pareció pasar de una típica supergigante roja a un estado más caliente y amarillo. Un equipo dirigido por Gonzalo Muñoz-Sánchez inicialmente interpretó esto como si la estrella entrara en una rara fase hipergigante amarilla, un precursor potencial de una supernova con colapso del núcleo. Su análisis sugirió un rápido cambio en la temperatura, el tamaño (reduciéndose a alrededor de 800 radios solares) y la química atmosférica. También se identificó la presencia de una compañera binaria cercana, que podría influir en el comportamiento de la estrella.
Por qué esto es importante: Las supergigantes rojas son estrellas inherentemente inestables. Queman rápidamente sus reservas de combustible y sufren cambios dramáticos a medida que se expanden hasta alcanzar volúmenes enormes antes de colapsar finalmente. Comprender estas transiciones es crucial para predecir el momento de los eventos de supernova.
Evidencia contradictoria: ¿sigue siendo rojo?
Sin embargo, observaciones posteriores arrojaron dudas sobre la interpretación inicial. A finales de 2025, los astrónomos Jacco van Loon y Keiichi Ohnaka analizaron nuevos espectros del Gran Telescopio de África Austral. Encontraron óxido de titanio en la atmósfera de WOH G64, una molécula que no puede existir en el calor extremo de una hipergigante amarilla.
Este hallazgo sugiere que es posible que la estrella nunca haya dejado de ser una supergigante roja. El cambio de color anterior podría ser una fluctuación temporal más que un salto evolutivo fundamental.
El papel de los compañeros binarios
La presencia del compañero binario complica el panorama. Las interacciones entre las dos estrellas podrían generar cambios en el brillo y las características espectrales que se asemejan a una transformación más significativa sin que realmente ocurra.
El contexto más amplio: Las binarias estelares son comunes y sus interacciones pueden generar comportamientos impredecibles en ambas estrellas. Esto hace que desenredar los verdaderos cambios evolutivos de las influencias externas sea un gran desafío en astronomía.
¿Qué sigue para WOH G64?
El seguimiento continuo es esencial para determinar el verdadero destino de la estrella. Sigue siendo incierto si WOH G64 está al borde de una supernova o simplemente muestra su inestabilidad natural. El comportamiento impredecible de la estrella pone de relieve la complejidad de estudiar estrellas masivas en sus etapas evolutivas finales.
“WOH G64 está lleno de sorpresas”, concluye van Loon, “y seguirá siendo un pequeño rincón fascinante del Universo”.
El comportamiento fluctuante de la estrella sirve como recordatorio de que incluso con telescopios avanzados, comprender la evolución estelar requiere paciencia, perseverancia y voluntad de revisar las conclusiones iniciales a la luz de nueva evidencia.
