Los científicos ahora teorizan que los reactores de fusión, diseñados para generar energía limpia, podrían crear inadvertidamente partículas que resuelvan uno de los mayores misterios de la física: la materia oscura. Esto no es un subproducto de la fusión en sí, sino el resultado de la interacción de neutrones de alta energía con los materiales del reactor. Las implicaciones son significativas y ofrecen un método potencialmente comprobable para detectar estas partículas esquivas.
El problema de la materia oscura
La materia oscura comprende aproximadamente el 84% de toda la materia del Universo, pero no interactúa con la luz, lo que la hace invisible para los métodos de detección convencionales. Su existencia se infiere de sus efectos gravitacionales sobre la materia visible: las galaxias giran más rápido de lo que deberían según la cantidad de masa observable. Esta discrepancia apunta a un componente invisible que mantiene unido al cosmos.
Por qué es importante: Comprender la materia oscura es fundamental para comprender la estructura y evolución del Universo. Los modelos actuales sugieren una vasta e invisible red de filamentos de materia oscura que dan forma a la formación de galaxias, pero la prueba definitiva sigue siendo difícil de alcanzar.
De la teoría a las paredes del reactor
Los intentos anteriores de encontrar axiones, uno de los principales candidatos a materia oscura, en procesos de fusión se consideraron inviables debido a tasas insuficientes de producción de partículas. Sin embargo, un nuevo enfoque propone aprovechar el intenso flujo de neutrones generado dentro de los reactores de fusión de deuterio-tritio.
Cómo funciona:
- Los reactores de fusión utilizan “mantas de reproducción” de litio para absorber neutrones de alta energía del plasma.
- Estos neutrones convierten la energía cinética en calor y producen tritio, que alimenta el reactor.
- La investigación sugiere que las interacciones de neutrones con núcleos de litio, o la liberación de energía durante la desaceleración de neutrones, podrían crear axiones o partículas similares.
Este flujo teórico es significativamente más alto que las estimaciones anteriores, alcanzando potencialmente niveles detectables fuera del propio reactor.
El giro inesperado: la conexión con la teoría del Big Bang
El equipo incluso reconoce irónicamente que el concepto fue explorado previamente en la comedia The Big Bang Theory, donde los personajes descartaron la producción de axiones en plasma como ineficiente. La nueva investigación pasa por alto por completo la producción basada en plasma y se centra en las interacciones de neutrones con las paredes del reactor.
Más allá de la energía: una nueva búsqueda de lo invisible
Si bien la gran escala del Sol todavía lo convierte en una fuente de partículas más prolífica en general, los reactores de fusión ofrecen un entorno controlado y potencialmente más accesible para la búsqueda de materia oscura. El equipo destaca que, aunque el Sol genera más partículas, los reactores ofrecen un mecanismo diferente, posiblemente más eficiente.
Conclusión clave: La tecnología de fusión podría no solo revolucionar la producción de energía, sino también revelar secretos sobre la materia oculta del Universo. Esta sinergia inesperada entre la investigación energética y la física fundamental abre una nueva vía para investigar los misterios más profundos de la cosmología.