Inglaterra se está preparando para implementar un programa de sacrificio de ciervos más agresivo como parte de una nueva estrategia gubernamental de 10 años para gestionar una población de ciervos en rápida expansión. La iniciativa tiene como objetivo mitigar los grandes daños a los bosques, los cultivos agrícolas y los crecientes riesgos de seguridad derivados de las colisiones entre ciervos y vehículos. La medida surge en respuesta a un aumento significativo en el número de ciervos, estimado en más de dos millones en Gran Bretaña, el más alto en 1.000 años.

La magnitud del problema

Las poblaciones de ciervos en Gran Bretaña se han disparado desde la década de 1970, pasando de aproximadamente 450.000 a más de dos millones en la actualidad. Este crecimiento ha tenido graves consecuencias: un tercio de los bosques ingleses se consideran ahora “desfavorables” debido al pastoreo y el pisoteo excesivos, y los agricultores informan de pérdidas sustanciales de cosechas. Andrew Blenkiron, de la finca Elveden en Suffolk, estima que su granja sufre daños por hasta £100.000 al año, y los ciervos consumen zanahorias, patatas y otros cultivos valiosos.

El plan del gobierno identificará áreas prioritarias de sacrificio y agilizará la concesión de licencias para tiroteos nocturnos y en temporada cerrada, lo que facilitará a los propietarios la protección de sus propiedades. Los agricultores también pueden obtener nuevos derechos legales para cazar ciervos directamente para salvaguardar sus cultivos.

Controversia y soluciones alternativas

El plan de sacrificio no está exento de oposición. Los grupos de bienestar animal, como Personas por el Trato Ético de los Animales (PETA), argumentan que el sacrificio es inhumano e ineficaz a largo plazo. PETA sugiere enfoques alternativos, incluida la modificación del hábitat, cercas estratégicas y limitación de las fuentes artificiales de alimentos, para gestionar las poblaciones de ciervos de manera más sostenible.

“Eliminar a los ciervos del paisaje no impide que su número se recupere… la reducción temporal de la población deja más alimento disponible por animal, lo que puede aumentar las tasas de reproducción de los supervivientes”, dice un portavoz de PETA.

Colisiones e impacto económico

Más allá de los impactos agrícolas y ambientales, los ciervos también representan un importante peligro para la seguridad vial. Anualmente se producen más de 74.000 colisiones entre venados y vehículos, lo que provoca entre 10 y 20 muertes humanas y más de 700 lesiones, según la RSPCA. El gobierno espera reducir estos incidentes mediante sacrificios selectivos.

El plan también apunta a impulsar el mercado nacional de venado, alentando a instituciones como escuelas, prisiones y hospitales a comprar carne de venado sacrificada. Este enfoque busca reducir el desperdicio y maximizar los beneficios económicos del manejo de los ciervos.

Especies y Manejo

Gran Bretaña es el hogar de seis especies de ciervos: el rojo, el sika, el barbecho, el corzo, el muntjac y el ciervo acuático chino. Sólo el rojo y las huevas son nativos de la región, mientras que otros se introdujeron con el tiempo. El gobierno reconoce que las prácticas actuales de manejo de ciervos han fracasado y que las condiciones de los bosques se han deteriorado desde principios de la década de 2000.

La nueva estrategia refleja un cambio hacia acciones más decisivas para controlar las poblaciones de ciervos y proteger los bosques, las granjas y la seguridad pública de Inglaterra. El éxito del plan dependerá de equilibrar las preocupaciones ambientales con las realidades económicas del manejo de una creciente población de ciervos.