Los astrónomos han confirmado la existencia de un objeto astronómico único, denominado Nube H I limitada por reionización (RELHIC), que parece ser un remanente del universo temprano. Este descubrimiento desafía la comprensión convencional sobre la formación de galaxias y sugiere la existencia de estructuras de materia oscura no detectadas previamente.

El descubrimiento de Cloud-9

El objeto, denominado Nube-9, fue identificado inicialmente utilizando el Telescopio Esférico de Apertura de Quinientos Metros (FAST) y luego confirmado por el Very Large Array (VLA) y el Telescopio Green Bank (GBT). Ubicada aproximadamente a 14,3 millones de años luz de la Tierra, cerca de la galaxia espiral Messier 94, Cloud-9 exhibe la misma velocidad de recesión que su vecina galáctica.

Lo que distingue a Cloud-9 es su composición: es una nube sin estrellas de hidrógeno neutro dominada por materia oscura. Según el Dr. Alejandro Benítez-Llambay de la Universidad Milano-Bicocca, “Esta es la historia de una galaxia fallida… no ver estrellas es lo que prueba que la teoría es correcta”. Esta ausencia de estrellas apoya la idea de que la Nube-9 representa un bloque de construcción primordial de una galaxia que nunca se formó completamente.

Por qué son importantes los RELHIC

La existencia de RELHIC proporciona un apoyo crucial para el modelo ΛCDM (Lambda Cold Dark Matter), una piedra angular de la cosmología moderna. Este modelo predice la existencia de halos de materia oscura sin estrellas y llenos de gas en escalas subgalácticas que nunca iniciaron la formación de estrellas.

El significado es claro: se cree que la mayor parte de la masa del universo es materia oscura, que es notoriamente difícil de detectar porque no emite luz. Cloud-9 ofrece una oportunidad única de observar directamente una nube dominada por materia oscura, proporcionando evidencia empírica para predicciones teóricas. Como explica el Dr. Andrew Fox de AURA/STScI, “Esta nube es una ventana al Universo oscuro”.

Lo que reveló el Hubble

Los astrónomos utilizaron la Cámara Avanzada para Sondeos (ACS) del Hubble para buscar cualquier componente estelar detectable dentro de Cloud-9. Su análisis descartó definitivamente la presencia incluso de una galaxia enana con masa estelar detectable. Esto refuerza la interpretación de que Cloud-9 es un verdadero RELHIC: un halo de materia oscura sin estrellas en equilibrio térmico con el fondo cósmico ultravioleta.

La nube en sí tiene aproximadamente 4.900 años luz de diámetro, lo que la convierte en una de las nubes HI más compactas conocidas hasta la fecha. Su descubrimiento también ayuda a refinar la comprensión de la masa mínima requerida para que los halos de materia oscura alberguen galaxias, arrojando luz sobre por qué algunos halos forman estrellas mientras que otros permanecen estériles.

El descubrimiento de Cloud-9 es una oportunidad única para estudiar una reliquia temprana del universo, haciendo avanzar el campo de la cosmología hacia una comprensión más clara de la materia oscura y la formación de galaxias.

Los hallazgos fueron publicados esta semana en Astrophysical Journal Letters (Anand et al., 2025). Este descubrimiento ofrece un paso crítico hacia la comprensión de la distribución de la materia oscura y las condiciones que conducen a la formación de galaxias en el universo temprano.