El ciclo anual de exageración del mundo de la tecnología se puso en marcha en CES 2026, cuando Donut Lab, una startup de tecnología de vehículos eléctricos, afirmó que había descifrado la producción de baterías de estado sólido, ahora mismo. Esta no es otra promesa a dos años de plazo; La compañía dice que sus baterías ya están saliendo de la línea de producción en Finlandia, y la primera aplicación será en el modelo TS Pro de Verge Motorcycles.

La historia del bombo

La idea de una batería de estado sólido no es nueva. En 2018, Henrik Fisker hizo afirmaciones similares sobre la producción en masa para 2020, que nunca se materializaron. La industria ha estado persiguiendo esta tecnología durante años, atraída por el potencial de baterías más baratas, más livianas, de carga más rápida y más duraderas. El problema es que cumplir estas promesas ha resultado difícil de alcanzar.

¿Qué hace que Donut Lab sea diferente?

Según el director ejecutivo de Donut Lab, Marko Lehtimaki, la diferencia clave es el cronograma. Mientras que otros han operado con una ventana de publicidad de 24 meses, Lehtimaki insiste en que la producción ya está en marcha. La compañía afirma tener una densidad de energía de 400 Wh/kg (un 30% más que los paquetes de iones de litio actuales) y un coste de fabricación inferior, no superior.

Cómo funcionan las baterías de estado sólido (y por qué son importantes)

Las baterías de iones de litio tradicionales utilizan un electrolito líquido que se degrada con el tiempo. Las baterías de estado sólido reemplazan este líquido con un material sólido, lo que teóricamente aumenta la durabilidad, la velocidad de carga y la densidad de energía. Esto significa autonomías más largas para los vehículos eléctricos, tiempos de carga más rápidos (potencialmente cinco minutos o menos) y una batería que podría durar más que el propio vehículo.

Los obstáculos técnicos

Las baterías de estado sólido no están exentas de desafíos. El mayor problema es la formación de dendritas: crecimientos microscópicos que pueden provocar un cortocircuito en la batería y provocar fallos catastróficos. Muchas empresas importantes han luchado con este problema. Donut Lab afirma haberlo solucionado, pero los detalles siguen siendo escasos. Lehtimaki atribuye el avance a un equipo pequeño y ágil que iteró más rápido que competidores más grandes.

Aplicaciones tempranas y estabilidad térmica

La primera aplicación será en la moto Verge TS Pro, con un tiempo de carga de 10 minutos. Donut Lab promete hasta 100.000 ciclos de carga, superando radicalmente los aproximadamente 1.500 ciclos esperados de los paquetes tradicionales de iones de litio. También se afirma que las baterías son térmicamente estables y funcionan a plena capacidad incluso a temperaturas bajo cero sin requerir refrigeración activa.

Producción y escalamiento

La capacidad de producción inicial de Donut Lab es de alrededor de un gigavatio-hora en Finlandia, con potencial de ampliarse en Estados Unidos si la demanda lo justifica. Según se informa, la química de la batería no contiene minerales conflictivos, lo que simplifica las cadenas de suministro.

La perspectiva del escéptico

La industria ha escuchado afirmaciones audaces antes. El hecho de que Donut Lab no tenga una fecha de producción lejana es alentador, pero el escepticismo sigue estando justificado. La compañía aún tiene que revelar detalles sobre su química específica o cómo superó el problema de las dendritas. Las patentes están pendientes, pero aún se necesitan pruebas concretas.

La verdadera prueba será si Donut Lab puede cumplir sus promesas sin caer en el patrón de expectativas sobrevaloradas e incumplidas que han plagado el espacio de las baterías de estado sólido durante años.

A pesar de la incertidumbre, vale la pena seguir de cerca las afirmaciones de Donut Lab. Si se demuestra que es cierto, esto podría ser un importante avance para la tecnología de vehículos eléctricos.