Durante siglos, el dramático espectáculo de los rayos cayendo sobre los árboles ha captado la atención humana. Sin embargo, los científicos ahora han confirmado un fenómeno eléctrico mucho más sutil, aunque significativo: descargas de corona : un tenue resplandor que se produce en las hojas de los árboles durante las tormentas eléctricas. Investigadores de la Universidad Estatal de Pensilvania han observado y medido directamente estas descargas en especies como el liquidámbar y el pino taeda en varios estados de EE. UU., revelando una interacción previamente no documentada entre los árboles y la electricidad atmosférica.

Más allá del rayo: el poder sutil de las coronas

Mientras que los rayos se caracterizan por un calor intenso y una fuerza destructiva, las coronas son descargas eléctricas débiles que apenas elevan la temperatura del aire circundante. A pesar de su sutileza, estas chispas generan cantidades extremas de hidroxilo, el principal oxidante de la atmósfera, lo que puede dañar las hojas e introducir partículas cargadas en las nubes de tormenta.

“Creo que tener finalmente evidencia concreta de eso… es lo más divertido”, dijo el Dr. Patrick McFarland, un meteorólogo involucrado en el estudio. En condiciones controladas de laboratorio, estas descargas aparecen como un brillo azul apenas visible cuando se eliminan todas las demás fuentes de luz.

Cómo se realizó la observación

El equipo de investigación desarrolló un instrumento móvil especializado para detectar coronas en las copas de los árboles. El núcleo de esta configuración era un telescopio de 25 cm que enfocaba la radiación ultravioleta (UV) en una cámara UV ciega al sol, sensible a longitudes de onda entre 255 y 273 nm. Esto les permitió observar las descargas durante las tormentas en Carolina del Norte, documentando cómo “saltaban entre las hojas y, a veces, seguían una rama que se balanceaba con el viento”.

Se realizaron observaciones similares bajo cuatro tormentas adicionales que se extendieron desde Florida hasta Pensilvania.

Implicaciones para los bosques y las tormentas

Los hallazgos sugieren que las coronas ocurren ampliamente debajo de las tormentas eléctricas, alterando potencialmente la calidad del aire en áreas boscosas, causando daños sutiles al follaje e incluso contribuyendo a la carga eléctrica dentro de las nubes de tormenta.

“Nuestras observaciones indican que la corona brilla en la franja de árboles bajo una tormenta”, escribieron los autores en su informe.

Esta investigación destaca que las interacciones eléctricas entre las tormentas y los bosques son más complejas de lo que se pensaba anteriormente. El tenue resplandor de las coronas, aunque a menudo no se ve, puede desempeñar un papel sorprendentemente importante en la química atmosférica y la dinámica de las tormentas.

El estudio, publicado el 12 de febrero en Geophysical Research Letters, amplía nuestra comprensión de cómo responden los bosques a las tormentas. Esto proporciona un nuevo contexto para la salud de los bosques, las ciencias atmosféricas y los efectos más amplios de los rayos en el mundo natural.