La química fundamental detrás de la vida en la Tierra puede haberse originado no en océanos cálidos o respiraderos hidrotermales, sino en las gélidas profundidades del espacio interestelar. Un nuevo estudio revela que los péptidos (las cadenas moleculares esenciales para las proteínas) pueden formarse dentro de granos de polvo helado expuestos a la radiación cósmica, un proceso que antes se consideraba imposible. Este descubrimiento replantea nuestra comprensión de cómo surgieron los precursores de la vida y amplía la gama de entornos donde la vida podría surgir potencialmente.

El antiguo misterio de la formación de péptidos

Durante años, los científicos han sabido que existen moléculas orgánicas simples en las nubes interestelares y los meteoritos. Sin embargo, aún quedaba un vacío crucial en la historia: cómo los aminoácidos, los componentes básicos de las proteínas, podían unirse en el duro vacío del espacio para crear péptidos. Durante mucho tiempo se asumió que el agua líquida era un componente necesario para estas reacciones, pero esta nueva investigación demuestra una vía alternativa.

Cómo el hielo espacial provoca reacciones químicas

Investigadores de la Universidad de Aarhus simularon condiciones espaciales en un laboratorio, congelando glicina (un aminoácido simple) a una temperatura criogénica de -260°C (-436°F). Luego bombardearon la muestra congelada con protones de alta energía, imitando los rayos cósmicos. ¿El resultado? La formación de glicilglicina, el dipéptido más simple posible.

Este proceso muestra que la radiación ionizante puede proporcionar suficiente energía para romper y reformar los enlaces químicos, permitiendo que los aminoácidos atrapados en el hielo se unan sin la necesidad de agua líquida. “Todos los tipos de aminoácidos se unen formando péptidos mediante la misma reacción”, explica el coautor Alfred Thomas Hopkinson. “Por lo tanto, es muy probable que también se formen otros péptidos de forma natural en el espacio interestelar”.

Más allá del agua: una nueva comprensión de la química prebiótica

El equipo también observó la formación tanto de agua ordinaria como de agua enriquecida con deuterio, junto con una variedad de otras moléculas orgánicas complejas. Este hallazgo desafía la sabiduría convencional de que las moléculas complejas sólo se forman más tarde en el proceso de formación de estrellas y planetas. En cambio, sugiere que los componentes básicos de la vida se crean mucho antes, dentro de nubes interestelares densas y frías.

Implicaciones para la búsqueda de vida extraterrestre

Las implicaciones son profundas: si los péptidos pueden formarse en el espacio, podrían transportarse a planetas rocosos dentro de sistemas solares recién formados. Esto significa que los precursores de la vida no se limitan a los ambientes cálidos y húmedos de la Tierra. El descubrimiento amplía la búsqueda de vida extraterrestre, sugiriendo que la vida podría surgir en entornos que antes se consideraban inhóspitos.

“Con el tiempo, estas nubes de gas colapsan y forman estrellas y planetas… Si esos planetas se encuentran en la zona habitable, entonces existe una probabilidad real de que surja vida”. – Sergio Ioppolo, Universidad de Aarhus.

Si bien se desconocen los orígenes exactos de la vida, esta investigación muestra que muchas de las moléculas necesarias se crean de forma natural en el espacio. El equipo ahora está trabajando para identificar otros péptidos y moléculas orgánicas complejas que pueden formarse en condiciones similares. Este es un paso crucial hacia la comprensión de cómo podría surgir la vida en el vasto y frío universo.