Según un nuevo estudio publicado en Ciencias sociales y medicina, las personas influyentes y las empresas de bienestar están impulsando agresivamente pruebas y tratamientos de testosterona en hombres jóvenes sanos, convenciéndolos falsamente de que tienen un problema médico. El marketing a menudo se centra en la idea de que niveles bajos de testosterona equivalen a ser menos un “hombre de verdad”, aprovechando las inseguridades sobre la masculinidad y la virilidad.

El auge de la masculinidad medicalizada

Los investigadores analizaron 46 publicaciones de alto impacto de cuentas de TikTok e Instagram con más de 6,8 millones de seguidores y encontraron un esfuerzo coordinado para enmarcar las variaciones normales en la energía, el estado de ánimo y la libido como signos de patología. Esto crea una demanda innecesaria de tratamientos, incluso cuando no existe ningún beneficio clínico.

La cuestión central es que el marketing de testosterona no se trata sólo de salud; se trata de reforzar un estrecho ideal de masculinidad. Los influencers promueven la idea de que niveles altos de testosterona equivalen a dominio, éxito sexual y poder físico, lo que atrae a quienes están inmersos en ideologías de la “manosfera”. La manosfera (comunidades en línea que promueven la superioridad masculina) es ahora una industria monetizada, con el marketing de testosterona en su centro.

Por qué esto es importante

Los niveles de testosterona disminuyen naturalmente con la edad, pero esto no es inevitable. Los niveles más bajos pueden estar relacionados con condiciones de salud subyacentes como la diabetes o la obesidad. Sin embargo, el enfoque agresivo dirigido a hombres jóvenes y en forma con exámenes de rutina no está justificado desde el punto de vista médico. Las directrices australianas recomiendan realizar pruebas sólo cuando se presenten síntomas como retraso de la pubertad o reducción de la libido.

Muchos síntomas atribuidos a niveles bajos de testosterona (fatiga, estrés, ansiedad) no son específicos y podrían ser causados ​​por otros factores. Las pruebas y tratamientos innecesarios conllevan riesgos, como infertilidad, problemas cardiovasculares y sangre espesa.

Los incentivos financieros

El estudio encontró que el 72% de las publicaciones analizadas tenían intereses económicos, como la venta de pruebas, tratamientos o suplementos de testosterona. Dos tercios incluían enlaces directos o códigos promocionales para comprar productos. Estos conflictos de intereses suelen estar ocultos a los usuarios.

Los expertos advierten que obtener testosterona fuera de los canales médicos es fácil y peligroso. El mercado negro, los foros en línea y los gimnasios ofrecen acceso no regulado, evitando la necesaria supervisión médica. Una prueba de testosterona es insuficiente para el diagnóstico; Los niveles fluctúan a lo largo del día y varían entre individuos.

La comida para llevar

El marketing de testosterona se aprovecha de las inseguridades al equiparar falsamente niveles bajos con insuficiencia. Esta práctica explota a los hombres jóvenes, beneficia financieramente a la industria del bienestar y medicaliza la masculinidad misma. Los consumidores deben abordar estas afirmaciones con escepticismo y confiar en profesionales médicos calificados en lugar de personas influyentes en línea no verificadas.