Los astrónomos han identificado un asteroide que gira a una velocidad que antes se consideraba imposible para objetos de su tamaño, desafiando las teorías existentes sobre la composición y la integridad estructural de los asteroides. El descubrimiento, realizado por investigadores que analizan datos iniciales del Observatorio Vera C. Rubin en Chile, marca un momento significativo en la ciencia planetaria.
El asteroide que batió récords
El asteroide, denominado 2025 MN45, mide aproximadamente 710 metros de diámetro y completa una rotación completa en sólo 1,92 minutos. Esto lo convierte en el gran asteroide que gira más rápido jamás observado, superando los límites teóricos de los asteroides de “montón de escombros”, las colecciones sueltas de rocas y polvo que forman la mayoría de las rocas espaciales.
¿Cómo fue esto posible?
La expectativa típica es que los asteroides mantenidos débilmente unidos por la gravedad se desintegrarían si giraran demasiado rápido. La velocidad actual de 2025 MN45 significa que debe estar hecho de un material mucho más resistente de lo que esperaban los científicos. Es probable que el asteroide sea una sola roca sólida o incluso esté compuesto de metal, ya que ni siquiera la arcilla lo mantendría unido a esa velocidad.
Qué significa esto para la ciencia de las rocas espaciales
Las primeras nueve noches de observaciones del Observatorio Rubin revelaron 76 asteroides con períodos de rotación calculables, incluidos 19 rotadores “súper rápidos” que giran en menos de 2,2 horas. Pero el descubrimiento de tres rotadores “ultrarrápidos”, incluido el MN45, sugiere que los asteroides pueden girar mucho más rápido de lo que se pensaba anteriormente. Este hallazgo sugiere que nuestra comprensión de cómo se forman y mantienen unidos estos asteroides es incompleta.
El papel del Observatorio Rubin
Se espera que el Observatorio Vera C. Rubin siga detectando aún más asteroides a medida que complete su estudio de 10 años del cielo austral. Esto permitirá a los científicos explorar más a fondo la sorprendente diversidad de estas rocas espaciales y perfeccionar nuestra comprensión de la composición y estabilidad de los asteroides.
El descubrimiento de 2025 MN45 subraya cuánto nos queda por aprender aún sobre la formación y dinámica de los asteroides. Es necesaria más investigación para determinar cómo estos rotadores ultrarrápidos logran mantener su estructura frente a las fuerzas centrífugas.



























