Los cambios recientes en las prioridades de financiación de la investigación del Reino Unido están generando alarma dentro de la comunidad científica, con posibles consecuencias tanto para la capacidad de investigación nacional como para la posición internacional de la nación. El Fondo de Investigación e Innovación del Reino Unido (UKRI) está reestructurando su presupuesto de investigación y desarrollo de £38,6 mil millones, lo que lleva a recortes significativos en áreas clave de la física, la astronomía y la investigación nuclear.
El cambio en las prioridades de financiación
El nuevo modelo de financiación de UKRI divide la investigación en cuatro categorías – o “cubos” – diseñados para agilizar la inversión: investigación impulsada por la curiosidad, prioridades gubernamentales estratégicas, apoyo a empresas innovadoras e infraestructura de I+D más amplia. Si bien el objetivo declarado es aumentar la transparencia y medir los resultados, los científicos temen que la reasignación perjudique desproporcionadamente la investigación fundamental.
El Consejo de Instalaciones Científicas y Tecnológicas (STFC), una filial de UKRI, ya ha anunciado la cancelación de varios proyectos, incluidas colaboraciones con Estados Unidos en física nuclear, instalaciones de microscopía avanzada e importantes contribuciones a la Organización Europea para la Investigación Nuclear (Cern). Estos recortes representan una reducción del 30% en la inversión en áreas críticas, poniendo potencialmente en peligro departamentos enteros y las carreras de una generación de investigadores.
El impacto en la diplomacia científica y la colaboración internacional
El momento de estos recortes es particularmente perjudicial. El Reino Unido consiguió recientemente el nombramiento de Mark Thomson como el primer director general británico del CERN en décadas, una importante victoria diplomática tras el Brexit. Sin embargo, el anuncio simultáneo de una reducción de la financiación para las colaboraciones entre el Reino Unido y el Cern socava este progreso y envía un mensaje contradictorio a los socios internacionales.
Sin una inversión adecuada, el Reino Unido corre el riesgo de convertirse en un importador neto de datos científicos en lugar de un contribuyente clave a la investigación global, pagando cuotas de membresía a proyectos internacionales sin los recursos para participar plenamente en el análisis de datos. Esto debilita la influencia del Reino Unido en campos científicos cruciales y disminuye su poder blando.
El futuro de la investigación en el Reino Unido
A pesar de las garantías del director ejecutivo de UKRI, Ian Chapman, de que se protegerá la investigación impulsada por la curiosidad, muchos científicos siguen siendo escépticos. La reestructuración plantea cuestiones fundamentales sobre la transición del descubrimiento básico a la aplicación práctica y la comercialización.
Si bien UKRI pretende fomentar el crecimiento económico a través de su nuevo modelo de financiación, los recortes en áreas centrales de investigación amenazan la sostenibilidad a largo plazo del ecosistema científico del Reino Unido. La incertidumbre actual exige atención inmediata y una evaluación más detallada del daño potencial antes de que se produzca un daño irreversible.
La situación sigue siendo fluida, y Chapman afirma que aún no se han tomado decisiones finales sobre los recortes del STFC. Sin embargo, se está acabando el tiempo para evitar una posible crisis para la ciencia y la innovación del Reino Unido.



























