El Telescopio Espacial James Webb (JWST) ha redefinido una vez más los límites de la astronomía observacional, identificando una galaxia, denominada MoM-z14, que representa el objeto confirmado espectroscópicamente más distante jamás detectado. Este descubrimiento amplía los límites de nuestra comprensión del universo primitivo, permitiendo a los científicos retroceder apenas 280 millones de años después del Big Bang.

La búsqueda del amanecer cósmico

Desde su lanzamiento en 2022, JWST ha superado constantemente las expectativas, revelando una población sorprendentemente densa de galaxias antiguas y brillantes. Esta abundancia inesperada desafía los modelos cosmológicos existentes sobre la formación de galaxias en la infancia del universo. Como afirmó Rohan Naidu del MIT en un comunicado de la NASA: “Con Webb, podemos ver más lejos que los humanos hasta ahora, y no se parece en nada a lo que predijimos, lo cual es a la vez desafiante y emocionante”.

Midiendo la expansión del universo

El equipo confirmó la distancia extrema de MoM-z14 mediante análisis de corrimiento al rojo. A medida que el universo se expande, la luz de los objetos distantes se extiende hacia longitudes de onda más largas y rojas, un fenómeno conocido como corrimiento al rojo. MoM-z14 exhibe un corrimiento al rojo de 14,44, superando el récord anterior (JADES-GS-z14-0 con 14,18). Esto significa que la luz que observamos desde esta galaxia ha viajado durante más de 13.500 millones de años hasta llegar a la Tierra.

Una galaxia sorprendentemente compacta

MoM-z14 es relativamente pequeño y abarca aproximadamente 240 años luz de diámetro, unas 400 veces más pequeño que la Vía Láctea. A pesar de su tamaño, contiene una masa comparable a la Pequeña Nube de Magallanes, una galaxia enana que orbita la nuestra. Los investigadores observaron un estallido de rápida formación estelar dentro de MoM-z14 y notaron una alta proporción de nitrógeno a carbono, haciéndose eco de la composición de los antiguos cúmulos globulares encontrados dentro de la Vía Láctea. Esta similitud sugiere que los procesos de formación estelar pueden haber sido consistentes incluso en las primeras etapas del universo.

Perspectivas e implicaciones futuras

El descubrimiento de MoM-z14 sugiere una población aún más rica de galaxias de alto corrimiento al rojo en espera de ser detectadas. Se espera que el próximo telescopio espacial Nancy Grace Roman, diseñado para observaciones infrarrojas de amplio campo, acelere este proceso. Sin embargo, el propio JWST podría volver a batir su propio récord antes de esa fecha, como concluyen los autores: “Los corrimientos al rojo antes inimaginables, que se acercan a la era de las primeras estrellas, ya no parecen lejanos”.

Esta exploración en curso del universo primitivo no se trata sólo de batir récords; se trata de remodelar fundamentalmente nuestra comprensión de cómo se formaron y evolucionaron las galaxias después del Big Bang. Los datos del JWST están obligando a los astrónomos a reevaluar las teorías existentes y considerar nuevas posibilidades para los orígenes de la estructura cósmica.