El Reino Unido ha adjudicado contratos para una cantidad récord de nuevos proyectos de energía eólica marina, lo que marca un paso significativo hacia sus objetivos de energía limpia. Estos proyectos, que abarcan Inglaterra, Escocia y Gales, incluyen el desarrollo potencial del parque eólico marino más grande del mundo frente a la costa escocesa. Sin embargo, a pesar de esta expansión, persisten las preocupaciones sobre si el Reino Unido cumplirá su ambicioso objetivo de “energía limpia” para 2030, dado el aumento de los costos.

Expansión y ambición

El gobierno afirma que la energía eólica sigue siendo más barata que las nuevas centrales eléctricas de gas y, en última instancia, reducirá las facturas de energía. Los proyectos adjudicados, incluida la primera fase del parque eólico de Berwick Bank, Dogger Bank South y Awel Y Mor, representan un aumento sustancial de la capacidad eólica marina. El gobierno apunta a al menos 43 gigavatios (GW) de energía eólica marina para 2030, un salto significativo con respecto a los 16,6 GW actuales, con 11,7 GW adicionales ya en construcción.

Preocupaciones por los costes y la integración en la red

Si bien la subasta aseguró 8,4GW de nueva capacidad, los analistas advierten que alcanzar el objetivo de 2030 será “extremadamente desafiante”. El aumento de los costos de la energía eólica marina, impulsado por problemas en la cadena de suministro global, el aumento de los precios del acero y las tasas de interés más altas, plantea un obstáculo crítico. Proyectos como el abandonado Hornsea 4 de Orsted demuestran las presiones económicas que enfrenta el sector. El precio fijo medio de los nuevos proyectos eólicos marinos ha aumentado hasta casi 91 libras esterlinas por megavatio-hora, frente a las 82 libras esterlinas de la subasta anterior.

Los conservadores argumentan que estos contratos corren el riesgo de fijar precios altos durante décadas, mientras que el gobierno responde que las centrales eléctricas de gas serían aún más caras a £147/MWh, incluido el precio del carbono. El verdadero desafío no sólo radica en construir estos proyectos sino también en conectarlos a la red de manera eficiente.

Debate político y seguridad energética

La expansión de la energía eólica marina se ha convertido en un punto de discordia entre los gobernantes conservadores y el opositor Partido Laborista. La secretaria de Energía en la sombra, Claire Coutinho, afirma que los contratos aumentarán las facturas, mientras que el secretario de Energía, Ed Miliband, insiste en que las energías renovables son la clave para la seguridad energética a largo plazo y los costos más bajos. El debate se extiende al control regional, con los partidos escoceses y galeses abogando por una mayor autonomía sobre sus recursos energéticos.

Implicaciones más amplias

El impacto a largo plazo en las facturas de los hogares sigue siendo incierto, ya que depende de los precios del mercado mayorista y de la demanda futura de electricidad. Si bien los proyectos de energías renovables pueden desplazar a las costosas centrales eléctricas de gas, las actualizaciones de la red también contribuirán a los costos. Los recientes ajustes presupuestarios del gobierno, incluido el traslado de costos de las energías renovables más antiguas a los impuestos generales, tienen como objetivo mitigar algunos de estos gastos.

La expansión de la energía eólica marina representa una inversión fundamental en el futuro de la energía limpia del Reino Unido, pero su éxito depende de superar los crecientes costos, integrar proyectos a la red y navegar el debate político en curso sobre la política energética. La transición energética del Reino Unido depende de equilibrar la ambición con las realidades económicas.