Ben Mauro no es ajeno a la creación de mundos. Su currículum profesional se lee como un “quién es quién” de la ciencia ficción y la fantasía modernas: desde los extensos paisajes de “Halo: Infinite” y “Call of Duty” hasta las texturas ásperas y futuristas de “Elysium” de Neill Blomkamp. Incluso pasó cinco años contribuyendo a la identidad visual de “The Hobbit Trilogy” de Peter Jackson.
Sin embargo, Mauro ahora está pasando de ser una pieza del rompecabezas creativo a construir el tablero completo. Su nuevo proyecto, la serie de novelas gráficas “Huxley” (Thames & Hudson, 2025), no es solo una serie de libros: es un intento de lanzar un universo transmedia masivo y multiplataforma.
Construyendo un universo: más que una simple novela gráfica
El objetivo de Mauro es ambicioso: pretende crear una franquicia que esté al lado de gigantes como Star Wars, Dune y Warhammer 40K. A diferencia de los cómics tradicionales, “Huxley” está siendo diseñado desde cero para expandirse a animación, videojuegos, juguetes y objetos coleccionables.
La última entrega, Huxley: The Oracle , sirve como precuela narrativa de la saga principal. Ambientada en el planeta desértico FURY-7, la historia sigue a Max, un soldado Ronin de élite, mientras navega por un mundo dominado por el “Imperio Oráculo”. En medio de las crecientes guerras de IA, Max descubre una conspiración que amenaza la esencia misma de su realidad.
Un enfoque “cinematográfico” del arte secuencial
Lo que distingue a “Huxley” es la experiencia de Mauro en producción de alto nivel. Después de haber pasado décadas en la “carrera armamentista” del diseño de películas y juegos, donde la presión de ser más rápido y más realista a veces puede quitarle el alma al arte, Mauro ve la novela gráfica como una forma de regresar a sus raíces de creación pura.
Aplica la lente de un director al medio:
– Narrativa visual: Trata la página como un escenario de película, utilizando “miniaturas” para garantizar que la mirada del lector fluya naturalmente a través de los paneles.
– A Global Melting Pot: La estética es una mezcla sofisticada de influencias, que van desde el estilo francés “Heavy Metal” y Mœbius hasta maestros japoneses como Hayao Miyazaki (Princess Mononoke ) y el valor cyberpunk de Akira y Ghost in the Shell.
– Calidad visual AAA: Para garantizar que la serie cumpla con los estándares de “éxito de taquilla”, Mauro ha colaborado con pesos pesados de la industria, incluidos Syama Pedersen (Warhammer 40K: Astartes ) y Steve Chinhsuan Wang (Gears of War 5 ).
La estrategia transmedia
El panorama del entretenimiento moderno está cada vez más impulsado por la “IP” (Propiedad Intelectual) que puede vivir en múltiples pantallas. Al crear primero una novela gráfica ricamente ilustrada y llena de historia, Mauro esencialmente está realizando el “trabajo pesado” para futuros estudios. Proporciona un modelo visual y narrativo probado que se puede adaptar fácilmente a una serie animada de alto presupuesto o a un videojuego AAA.
“Definitivamente estamos incursionando en adaptaciones y explorando diferentes cosas en juegos y animación para encontrar cuál podría ser el primer gran producto más interesante que la gente pueda disfrutar”, explica Mauro.
Conclusión
Aprovechando su profunda experiencia en la producción y los juegos de Hollywood, Ben Mauro intenta cerrar la brecha entre las novelas gráficas tradicionales y las franquicias masivas de ciencia ficción. Que “Huxley” se convierta en el próximo gran fenómeno cultural depende de su capacidad para traducir su sorprendente lenguaje visual al mundo transmedia más amplio.



























