Las computadoras cuánticas, que alguna vez estuvieron confinadas al ámbito de la física teórica y los laboratorios de alta tecnología, ahora son accesibles a través de un kit de bricolaje (hágalo usted mismo). Qilimanjaro, con sede en Barcelona, lanzó EduQit, una computadora cuántica plana diseñada para instituciones de investigación y la próxima generación de científicos cuánticos.
Los componentes de EduQit
El kit no es un dispositivo plug-and-play. Incluye un chip superconductor (el núcleo de la computadora cuántica) junto con un refrigerador especializado (crítico para mantener el estado superconductor del chip), controles electrónicos y todo el cableado y hardware necesarios. ¿El precio? Alrededor de 1 millón de euros.
Este precio, aunque elevado, socava el costo de los sistemas completamente ensamblados construidos por gigantes tecnológicos como Google, cuyo objetivo es reducir los costos de sus componentes para que las máquinas alcancen menos de mil millones de dólares. Otras empresas, como Rigetti, venden chips centrales por alrededor de 900.000 dólares, lo que deja a los compradores adquirir los componentes restantes de forma independiente.
Montaje y formación
Montar EduQit no es sencillo. Qilimanjaro ofrece hasta tres meses de capacitación a sus investigadores, y la preparación completa del sistema requiere al menos diez meses de trabajo. Este enfoque práctico es intencional: la empresa quiere brindar experiencia del mundo real a estudiantes e investigadores que de otro modo solo podrían interactuar con la computación cuántica a través del acceso a la nube o simulaciones.
Por qué esto es importante
La disponibilidad de un kit de bricolaje representa un salto significativo en la accesibilidad a la computación cuántica. Si bien los cinco qubits de EduQit son menos potentes que los dispositivos de vanguardia, ofrece una solución rentable para instituciones que carecen de recursos para construir sistemas desde cero. La empresa espera emular el éxito de Raspberry Pi, una herramienta educativa que evolucionó hasta convertirse en una plataforma ampliamente utilizada por aficionados y profesionales.
El futuro de la computación cuántica
Las computadoras cuánticas tienen el potencial de resolver problemas difíciles incluso para las supercomputadoras más poderosas, desde romper el cifrado moderno hasta acelerar el descubrimiento de fármacos. Sin embargo, estas máquinas son frágiles y propensas a errores. Ampliar el acceso al hardware cuántico, como pretende hacer EduQit, podría acelerar la innovación al fomentar una base más amplia de experimentación y resolución de problemas.
Como señala Katia Moskovitch de Quantum Machines: “Cuanta más gente tenga la oportunidad de jugar con ellas, más probabilidades habrá de que se encuentren respuestas”.
El hecho de que una computadora cuántica comparable a los dispositivos más modernos de hace una década pueda ahora venderse como un kit subraya los rápidos avances en este campo. Es una señal de que la computación cuántica está madurando más allá del dominio exclusivo de las grandes corporaciones y los laboratorios bien financiados.

























