La luz del sol no es sólo algo sobre lo que te pones para calentar tu piel. Es radiación. Esa energía bruta puede hacer tres cosas distintas: crear calor, impulsar reacciones químicas o generar electricidad. Aprovechamos esto de dos maneras principales. Uno involucra a los coleccionistas. Estos dispositivos, como los de los calentadores de agua solares, captan los rayos del sol y transfieren la energía en forma de calor a un fluido. Utiliza esa agua caliente para la ducha o el sistema de calefacción de su hogar.

El otro método es más directo. Las células solares utilizan el efecto fotovoltaico para convertir la radiación directamente en electricidad. Sin partes móviles. Sin transferencia de calor intermedia. Simplemente la luz golpea un material y libera electrones para crear una corriente.

El problema de la eficiencia

La energía solar es inagotable. El sol seguirá brillando durante miles de millones de años. Además, no contamina durante su funcionamiento. Pero hay un problema. El proceso de conversión tiene una ineficiencia inherente. No todos los fotones que inciden en un panel solar se convierten en electricidad utilizable. Algunos rebotan. Algunos se convierten en calor residual. Esto limita la cantidad de energía que podemos obtener de una determinada cantidad de espacio e inversión.

Por qué es importante ahora

En el siglo XXI, el atractivo de la energía solar está cambiando. Ya no es sólo una opción de nicho para cabañas remotas. Se está convirtiendo en una herramienta fundamental en la lucha contra el calentamiento global antropogénico. A medida que los países buscan reducir las emisiones de carbono, las fuentes renovables como esta ganan terreno. La tecnología está mejorando. Los costos están bajando. Las ineficiencias se están eliminando mediante mejores materiales y diseños.

Avanzamos hacia una red alimentada por luz. Todavía no es un sistema perfecto. Pero está limpio. Y está creciendo. La pregunta no es si podemos utilizar el poder del sol. Lo sabemos desde hace décadas. La pregunta es si lo ampliaremos lo suficientemente rápido como para que importe.