El almacenamiento óptico es un medio electrónico que se basa en rayos láser de baja potencia para registrar y recuperar datos digitales. Funciona codificando información binaria en un disco láser utilizando pequeños hoyos dispuestos en forma de espiral en la superficie. Cuando necesita acceder a esos datos, un escáner utiliza un láser de baja potencia para “leer” los hoyos. El sistema detecta variaciones en la intensidad de la luz reflejada y convierte esos cambios en señales eléctricas que las computadoras pueden entender.

Esta tecnología impulsa los dispositivos que mejor conocemos. Graba sonido en discos compactos estándar. Almacena texto, imágenes y audio en CD-ROM. Admite unidades WORM, que le permiten escribir datos una vez y leerlos muchas veces. Las iteraciones más nuevas son completamente reescribibles.

Por qué son importantes la capacidad y la claridad

La principal ventaja del almacenamiento óptico es su capacidad de memoria superior en comparación con el almacenamiento magnético. Los rayos láser se pueden controlar y enfocar con mucha mayor precisión que los diminutos cabezales magnéticos. Esta precisión permite condensar los datos en un espacio mucho más pequeño.

Considere la escala. En un único disco de 12 centímetros cabe un juego completo de enciclopedias. Son 4,72 pulgadas de plástico que contienen un universo de conocimiento.

Más allá de la capacidad, el almacenamiento óptico ofrece una duplicación más auténtica de sonidos e imágenes. El proceso de fabricación también es sorprendentemente sencillo y económico. Estos discos de plástico se fabrican presionando moldes de un maestro, de forma muy parecida a como se producen los discos fonográficos.

Durabilidad sin complicaciones

No necesita una bóveda con clima controlado para proteger los medios ópticos. Los datos no pueden ser destruidos por cortes de energía o perturbaciones magnéticas. Los propios discos son relativamente resistentes al daño físico. A diferencia de las cintas y los discos magnéticos, no es necesario guardarlos en recipientes herméticamente cerrados para protegerlos de los contaminantes.

El equipo de escaneo es duradero por la misma razón. Tiene relativamente pocas partes móviles. Menos piezas móviles significan menos piezas que puedan romperse.

La compensación: velocidad versus memoria

Los primeros discos ópticos no se podían borrar. Los datos codificados en sus superficies podían leerse, pero nunca borrarse ni reescribirse. Esta limitación se resolvió en la década de 1990 con el desarrollo de la tecnología WORM y los discos grabables o regrabables.

Hay una trampa. El principal inconveniente de los equipos ópticos es una velocidad de recuperación de información más lenta en comparación con los medios de almacenamiento magnéticos convencionales. Las unidades magnéticas son más rápidas. Accede a los datos más rápido.

Entonces, ¿por qué sigue siendo importante el almacenamiento óptico? Su capacidad superior y sus características de grabación lo hacen ideal para aplicaciones que requieren un uso intensivo de memoria. Maneja gráficos fijos, gráficos animados, sonido y grandes cantidades de texto mejor que casi cualquier otra cosa. Las enciclopedias multimedia, videojuegos, programas de formación y directorios suelen almacenarse en medios ópticos.

¿La velocidad lo es todo? Para archivar una biblioteca de videojuegos o almacenar audio de alta fidelidad, tal vez no. La lentitud es el precio por conservar tanto con tan poca fragilidad física.